Leyes comunes en oposiciones: Cómo practicar la Constitución y la Ley 39/2015 con tests
Da igual si quieres ser administrativo del Estado, policía, enfermero, auxiliar de biblioteca o técnico de hacienda. Hay dos "bestias" legislativas que esperan a todo opositor en España, sin excepción: la Constitución Española de 1978 (CE) y la Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo Común (LPACAP).
Estas dos normas forman el bloque común de la inmensa mayoría de procesos selectivos. Y, seamos sinceros, suelen ser el filtro donde caen miles de aspirantes. No porque sean imposibles de entender, sino porque son extensas, densas y, a menudo, los tribunales preguntan por detalles tan literales que una simple lectura no basta para memorizarlos.
Muchos opositores cometen el error de leer estas leyes una y otra vez, subrayando en cuatro colores, esperando que la información se grabe en su cerebro por ósmosis. Pero la ciencia del aprendizaje nos dice algo diferente: para retener leyes complejas, necesitas Active recall (Recuerdo activo). Y la mejor herramienta para aplicar esto son los tests. En esta guía definitiva, vamos a desglosar cómo estudiar y practicar estas dos leyes clave para que no se te escape ni una pregunta el día del examen.
El desafío de la Constitución Española: Más allá de los derechos fundamentales
La Constitución es la norma suprema, y aunque todos creemos conocerla por ser ciudadanos, el nivel de detalle que exige una oposición es quirúrgico. El tribunal no te preguntará "¿De qué va el artículo 14?", te preguntará si la discriminación prohibida incluye explícitamente la "opinión" o si se refiere a "cualquier otra condición o circunstancia personal o social". Esa diferencia te da o te quita la plaza.
Los puntos calientes de la Constitución
Aunque toda la norma es susceptible de examen, la experiencia nos dice que hay títulos que debes machacar a base de tests:
- Título Preliminar (Arts. 1-9): Es breve pero cae siempre. Valores superiores, la bandera, la capitalidad, los partidos políticos. Aquí las preguntas suelen ser literales.
- Título I (Derechos y Deberes): Es el corazón del examen. Especialmente la Sección 1ª del Capítulo II (Derechos Fundamentales). Debes saberte de memoria qué derechos tienen reserva de Ley Orgánica, cuáles tienen protección de amparo constitucional y cuáles son meros principios rectores.
- La Corona y el Gobierno: Aquí las preguntas trampa suelen ir sobre plazos (días para sancionar leyes) y mayorías (absoluta vs. simple para la investidura).
- Reforma Constitucional (Título X): Es un clásico. Confundir el procedimiento ordinario con el agravado es el fallo más común.
Estrategia de tests para la Constitución
No hagas tests generales de "Toda la Constitución" al principio. Tu cerebro mezclará conceptos. La estrategia ganadora es la segmentación quirúrgica.
Utiliza una plataforma que te permita filtrar preguntas por Título. Dedica una semana solo al Título I. Hasta que no tengas un 90% de aciertos en ese bloque, no pases a "Las Cortes Generales". Si usas herramientas avanzadas como Oposita Fácil, puedes incluso generar preguntas específicas sobre artículos concretos que se te resistan, forzando a la IA a buscarte las cosquillas en los matices del texto legal.
El "monstruo": Ley 39/2015 del Procedimiento Administrativo
Si la Constitución tiene cierta lírica, la Ley 39/2015 es pura mecánica árida. Es el manual de instrucciones de la burocracia. Y por eso es tan difícil de memorizar: no apela a emociones, apela a procesos.
Esta ley es la responsable de la mayoría de suspensos en la parte legislativa. ¿Por qué? Porque está llena de plazos y de excepciones.
Los 3 pilares del dolor en la Ley 39/2015
Céntrate en dominar estos tres aspectos a través de simulacros:
- El cómputo de plazos (Art. 30): Esta es la pregunta estrella. ¿Cuándo son hábiles? ¿Cuándo son naturales? ¿Qué pasa si el plazo acaba en sábado? Practica con casos prácticos, no solo con teoría. Necesitas tests que te pongan ejemplos: "Si notifican el día 12 de agosto y el plazo es de 10 días, ¿cuándo termina?".
- El silencio administrativo (Arts. 24 y 25): Saber cuándo el silencio es positivo (estimatorio) y cuándo es negativo (desestimatorio) es vital. Los tribunales adoran poner excepciones donde el silencio es negativo para ver si caes.
- Los recursos (Alzada, Reposición y Revisión): Debes tener un esquema mental de acero sobre: plazos de interposición, plazos de resolución y ante quién se presentan. Confundir un recurso de alzada con uno de reposición es un error imperdonable.
La metodología: Cómo usar los tests para fijar leyes
Hacer tests por hacer es perder el tiempo. Para que el test sea una herramienta de estudio y no solo de evaluación, debes seguir un método.
1. La técnica del "Test inverso"
Cuando falles una pregunta sobre una ley, no mires solo la respuesta correcta y pases a la siguiente. Detente. Ve al artículo original en la ley (ten el BOE abierto en otra pestaña o usa la biblioteca de documentos de tu plataforma). Lee el artículo completo. Entiende por qué la opción A era incorrecta. A menudo, el error está en una palabra: "podrá" en lugar de "deberá", o "en el plazo de" en lugar de "a partir de".
2. Detección de patrones del tribunal
Si practicas con suficientes preguntas, empezarás a ver la "Matrix". Te darás cuenta de que los tribunales siempre preguntan lo mismo de formas diferentes.
Ejemplo: En la Ley 39/2015, casi siempre preguntan por la caducidad del procedimiento sancionador. Al hacer tests masivos, tu cerebro empieza a identificar estos patrones y, el día del examen real, la respuesta correcta te "brillará" antes incluso de terminar de leer las opciones.
3. Simulacros de "Fatiga mental"
Estudiar leyes requiere resistencia. Muchos opositores fallan preguntas de la Constitución no porque no se la sepan, sino porque aparecen en la pregunta 80 del examen, cuando ya llevan dos horas leyendo.
Usa tu plataforma para configurar simulacros de 100 preguntas mezclando Constitución y Ley 39/2015. Entrena tu cerebro para cambiar el "chip" de una ley a otra rápidamente y mantener la concentración bajo presión de tiempo.
Trucos para preguntas tipo test de legislación
Además de estudiar, hay cierta "picaresca" o técnica para afrontar estas preguntas:
- Cuidado con los absolutos: En derecho administrativo, casi nada es absoluto. Palabras como "siempre", "nunca", "en ningún caso" o "todos" suelen señalar opciones falsas. Las leyes están llenas de "salvo que...", "sin perjuicio de...", etc.
- La longitud de la respuesta: A menudo (aunque no es una regla de oro), la respuesta correcta es la más larga y detallada, porque el legislador necesita matizarla para que sea técnicamente perfecta, mientras que las falsas suelen ser afirmaciones tajantes y cortas.
- Fechas y números: La Constitución tiene pocas fechas clave (aprobación Cortes, referéndum, sanción rey, publicación BOE). Hazte una tabla y memorízalas. Si ves una pregunta con una fecha que no te suena de esa tabla, descártala.
El papel de la tecnología en el estudio legal
Antiguamente, el opositor tenía que tapar las respuestas del libro con una hoja de papel. Hoy, la tecnología juega a tu favor. Plataformas como Oposita Fácil te permiten algo revolucionario: la personalización dinámica.
Imagina que siempre fallas en el "Título VIII" de la Constitución (Organización Territorial). Una plataforma inteligente te permitirá detectar esto y, en tus siguientes sesiones de repaso, podrás incidir en preguntas de ese Título específico (repetición espaciada) hasta que lo domines, mientras dejas practicar cosas que ya sabes como el color de la bandera.
Además, la capacidad de subir el texto consolidado de la Ley 39/2015 (que cambia a menudo) y generar preguntas nuevas con IA te asegura que no estás practicando con material derogado, un riesgo muy real si usas libros de tests de segunda mano o PDFs antiguos descargados de internet.
Conclusión: La constancia vence a la inteligencia
Nadie nace con pasión por el Procedimiento Administrativo Común. Dominar estas leyes es una cuestión de repetición y estrategia. No te agobies intentando memorizar el BOE palabra por palabra desde el primer día.
Empieza leyendo, comprende la estructura y luego lánzate a los tests. Deja que sean los fallos en los tests los que te digan qué partes de la ley no has entendido bien. Convierte el error en tu brújula. Con la herramienta adecuada y la constancia necesaria, la Constitución y la Ley 39/2015 dejarán de ser monstruos para convertirse en tus mejores aliadas para sacar ventaja al resto de aspirantes y conseguir tu plaza.